¿Cómo interactúan las anomalías craneales con la médula?
Frecuentemente, el desarrollo de la siringomielia está asociado a la hidrocefalia o a la malformación de Chiari. Es necesario diferenciarla de procesos ocupativos como los tumores cerebrales o tumores de hipófisis que alteran la presión intracraneal. Asimismo, en pacientes que han sobrevivido a un traumatismo craneoencefálico, la aparición de un hematoma subdural o un hematoma epidural puede complicar la dinámica del líquido, acelerando la formación de quistes. Incluso condiciones vasculares como un aneurisma cerebral o malformaciones arteriovenosas deben ser descartadas para asegurar que el flujo sanguíneo y de líquido en la base del cráneo sea el adecuado.